Descubre dos técnicas para aumentar tu motivación en el trabajo

¿Sientes que despertar y levantarse para ir al trabajo se está convirtiendo en una carga? 

No estás solo. Según Emiliana R. Simon-Thomas, Ph. D. y directora de Ciencias en The Greater Good Science Center, entre el 55% y el 80% de las personas consideran que su trabajo es una obligación y no una actividad de disfrute. 

En el mundo sólo el 13% de las personas es feliz en su trabajo. ¿Por qué la cifra es tan pequeña? Hacer lo que nos gusta es lo que mueve nuestra fibra, porque es tocar el propósito de vida, o como otros lo llaman, la chispa (si recordamos la película Soul, de Pixar).

En Muelle sabemos que estar motivado es una decisión diaria, y que para que esa decisión se reafirme, existen algunas técnicas que te permitirán conectarte con tu centro y descubrir cómo volver a brillar en el trabajo. 

Motivación en el trabajo, ¿una cuestión interna o externa?

Estar motivado es un estado de vida que se comparte con la felicidad. La motivación está relacionada con la capacidad que tenemos en demostrar interés por ciertas actividades diarias. 

Al relacionarse con el trabajo, se dice que la motivación laboral se entiende como la capacidad que tiene una organización en hacer que sus colaboradores encuentren su máximo rendimiento para alcanzar las metas que han sido trazadas en un plan estratégico. 

En resumidas cuentas: la motivación también se trata de conectar el propósito individual con el de la empresa. 
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Warwick y Wall Street Journal con Opener Institute for People, los colaboradores satisfechos con su puesto de trabajo son un 12% más productivos y un 31% más eficientes.

Estar motivado es el primer paso para generar acciones contundentes. Las personas no funcionan, avanzan o mejoran. Sin embargo, en el libro Self-Determination Theory (teoría de la autodeterminación) (2017) se habla de dos tipos de motivaciones en el ser humano: 

Intrínseca: Emana de factores internos. Este tipo de motivación nace de sentir satisfacción por conseguir algo que es en beneficio propio. 

Extrínseca: Tiene origen en factores externos. En el caso del trabajo, un aumento del salario, reconocimiento público o un ascenso.

Ambas fuentes son complementarias y tienen un impacto en la satisfacción laboral.

motivación en el trabajo

No obstante, es importante que tengas en cuenta que cuando la fuente de motivación extrínseca (como un ascenso o un aumento de sueldo) están fuera de tu control, lo más recomendable es que fortalezcas tu motivación interna, pues esto te ayudará a estar más enfocado en las tareas diarias y los resultados dependen de ti mismo. 

✅ Checklist de seis actividades para fortalecer tu motivación en el trabajo

Antes de poner en práctica alguna de estas actividades que son sencillas, pero que realizarlas constantemente te devolverán el brillo y la sonrisa, primero te recomendamos que identifiques cuál es la fuente de tu desmotivación, y una vez lo hagas, crea un plan para mejorar tus hábitos en el que incorpores alguna de nuestras propuestas 💪

¡Ojo! No elijas más de las que puedes gestionar. Lo importante es conseguir pequeñas victorias 🙌

  1. Comunícate mejor: dí lo que te disgusta. Por un problema, ofrece dos soluciones. 
  2. Haz primero las tareas que te apasionan. 
  3. Crea un reto diario para ganar autoconfianza. 
  4. Aléjate de las situaciones que te generan malestar o empeoren la sensación de desmotivación. 
  5. No dejes las cosas para última hora, esto puede generarte mayor estrés. 
  6. Ten momentos de pausa activa, preferiblemente de esparcimiento con tus compañeros.

Practicar el optimismo, organizar y planificar: dos actividades para aumentar la motivación

Una persona optimista, con frecuencia, experimenta mayor sensación de bienestar y satisfacción, no solo en el trabajo sino en su vida en general. 

Si estás bien, será más fácil alcanzar tus metas y fortalecer tu motivación intrínseca a diario. Recuerda que las emociones son contagiosas, así que al ser optimista, harás que más personas dentro de tu equipo compartan esta sensación de tranquilidad frente a la vida. 
“Afrontar todos y cada uno de los momentos del día a día, los buenos y los no tan buenos, con una actitud optimista y siendo positivo, te ayudará a ser más feliz, a mejorar la calidad de tus relaciones sociales, y estar más a gusto contigo mismo”, dice Carolina G. Nombela en un artículo para la revista Forbes.

Por otro lado, la autodisciplina y la organización, sin duda son habilidades que todas las personas deberían desarrollar para sentirse más motivadas en el trabajo. La planificación y el orden te permiten ser más eficiente, así evitar la sobrecarga y te alejas de hábitos que conducen a la desmotivación. 

Al estar más despejado, podrás tomar decisiones con mayor rapidez y tendrás mayor claridad mental para elegir lo más conveniente, de acuerdo con la situación que estés pasando. 

Y una actividad extra: amplía tus habilidades y competencias 

Cuando incorporas nuevas habilidades y competencias aumentan tus posibilidades de expandir tus horizontes laborales, bien sea porque puedes ser candidato para un ascenso o te sientes capacitado para asumir nuevos retos y proyectos dentro de la organización. 

Sea cual sea el motivo, algo que sí tenemos claro es que adquirir nuevos conocimientos te hará sentir mayor plenitud y aportará de forma positiva a aumentar tu autoconfianza y la motivación intrínseca. 

Una forma de ampliar tus habilidades puede ser asistiendo a grupos independientes de estudio, por ejemplo, de un nuevo idioma o de escritura, esto te ayudará a generar nuevas conexiones cerebrales porque estás aprendiendo sobre un tema que te desafía a buscar resultados diferentes. 

Estar motivado es una tarea diaria que requiere de enfoque y dedicación. ¿Cuáles de estas recomendaciones aplicarás en tu día a día para ejecutar el músculo de la motivación? 

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